miércoles, 19 de julio de 2017

Estrategias de supervivencia a las crisis (cont.1.)






DISTRAERSE CON LAS ESTRATEGIAS DE LA MENTE SABIA

Llevar a cabo actividades distractoras:
Practicar una afición, limpiar, ir a ver espectáculos, llamar o visitar a un amigo, practicar juegos de ordenador, pasear, trabajar, practicar deportes, salir a comer o cenar, tomarse un café o un té descafeinado, pescar, cortar leña, arreglar el jardín, jugar a la máquina del millón.

Ayudar a los demás:
Ayudar a alguien, hacer un trabajo voluntario, dar algo a alguien, hacer algo hemoso por alguien preparar una sorpresa.

Comparar nuestra situación con otras:
Compararse con gente que está en la misma situación que nosotros o peor. Compararse con gente menos afortunada. Ver series de televisión; leer sobre desastres o sobre el sufrimiento ajeno

Generar emociones opuestas:
Leer libros, cartas o cuentos que provoquen las emociones opuestas; ir a ver películas que nos animen; escuchar música que nos motive. (Aseguremósnos de que el evento crea en nosotros diferentes emociones.) Ideas: películas de miedo, libros cómicos, comedias, discos divertidos, música religiosa, marchas militares, ir a unos grandes almacenes y comprar tarjetas de felicitación.

Dejar de lado situaciones negativas:
Dejar de lado la situación durante un rato a nivel mental. Construir un muro imaginario entre uno mismo y la situación. O hacerlo bloqueando la situación en la mente. Rechazar pensar en los aspectos negativos de la situación. Poner el dolor en un estante. Encerrarlo en una caja y dejarlo ahí durante un rato.

Tener pensamientos distractores:
Contar hasta 10; contar los colores de un cuadro, de las ventanas, de cualquier cosa; hacer rompecabezas; ver la televisión; leer.

Experimentar sensaciones intensas:
Sostener hielo en la mano; apretar una bola de goma con la mano; ducharse con agua muy caliente; escuchar música a muy alto volumen; practicar sexo; ponerse una goma elástica en la muñeca,
estirar y soltar de repente.

Fuente: Manual de formación de habilidades para el trastorno de personalidad límite, Marsha Linehan, Copyright 1993,The Guilford Pres



sábado, 15 de julio de 2017

Shelley Lubben: Liberada de la pornografía, de la prostitución y del suicidio...



De niña fue una cristiana devota, concurría los domingos a la escuela dominical y amaba a Dios. No quería volver a su casa porque no recibió amor de sus padres, quienes la rechazan y critican constantemente, cosa que la terminó llevando a una vida de excesos en la industria referente a la sexualidad inmoral. Estaba hundida en un pozo de desesperación y enfermedad, quiso suicidarse muchas veces, pero el Señor no se olvidó de ella.